Duelo de titanes, Tonomac Vs Noblex

Hay marcas que se desarrollan en torno a la rivalidad, algunas de forma explícita y otras, producto del culto que sus usuarios le profesan.

Por mencionar algunas, Apple vs Samsung, o Ford y Chevrolet para los autos, Canon o Nikon para los amantes de la fotografía y, seguramente los lectores de otras latitudes me pueden mencionar sus clásicos rivales locales.

En materia de radios la cosa no es distinta. Ya hemos hablado de la Noblex 7 Mares, pero ella tenía su rival, esa otra marca con la que se sacaban chispas y competían por el mismo mercado, la Tonomac Súper Platino.

¡Y quédense hasta el final de la nota que voy a revelar cuál de las dos es mejor!!!

Noblex 7 mares

La Tonomac S.A.C.I. fue fundada por el ingeniero electrónico, inmigrante polaco, Marcelo Diamand en 1951, dedicada fundamentalmente a receptores transistorizados. Para los 70 y con la incorporación de Hugo Kogan como diseñador ya comercializaban sus propios TV blanco y negro. La personalidad de Marcelo Diamand va mucho más allá de la Tonomac. Era un respetado profesor universitario, así como autor de prestigiosas notas y bibliografía sobre economía en general y en particular de los problemas de Argentina en su persistente afinidad con el marxismo.

Mi primer contacto con la Tonomac Súper platino fue, como de costumbre, en la casa de mi abuelo. Se había comprado una Tonomac y estaba tan orgulloso como si se tratara del último BMW, cosa que yo no entendía mucho. Pero sentado bajo la parra me enseñó lo que para mí era magia, una radio capaz de sintonizar emisoras extranjeras con total claridad. Mi curiosidad pudo más y en el primer descuido de mi abuelo ya la estaba desarmando para ver que había adentro, inútilmente, porque la verdad es que no sabía nada de electrónica a esa temprana edad (¡tampoco estoy seguro de saber ahora!!!).

Muchos años después, me dejaron una para reparar y cuando la escuché me trajo tantos recuerdos de chico que decidí conseguir una para mí.

Tonomac Super Platino completa con su tapa

Desde el punto de vista electrónico, la Tonomac tiene sus deferencias con la 7 Mares y limitaré mi comparativa a los modelos sin FM.

Una estrategia de ventas que se usaba mucho en esa época era señalar la cantidad de transistores como un “sinónimo de calidad”. Así las cosas, la 7 mares ostentaba 9 transistores (modelo NT118) mientras que la Tonomac tenía solo 8. Pero cualquier persona con conocimientos de electrónica sabrá que más transistores no necesariamente significa mejores prestaciones y, para poner todas las variables sobre la mesa, a veces, más transistores también significa más puntos de fallo. Pero la estrategia funcionaba con la gente de a pie.

Analicemos más en detalle el circuito de la Tonomac y veamos si efectivamente había alguna razón objetiva para esa descalificación.

Esquema audio y FI de Tonomac Platino

La primera gran diferencia está en el amplificador de audio. Y si bien ninguno de los dos son diseños revolucionarios, la topología empleada en la Tonomac es un poco más tradicional, heredada de los amplificadores valvulares.

En el caso de la 7 mares se trata de un amplificador de salida complementaria con transistores PNP y NPN de germanio, de acoplamiento directo y con transistor driver y preamplificador con realimentación negativa con la salida.

Esquema sección audio Noblex 7 mares

La Tonomac, por el contrario, hace uso del clásico amplificador push pull con transformador de salida y transformador driver. Un diseño que podemos encontrar desde la pequeña Spica hasta amplificadores de gran potencia como los Philips de 100W de los años 70. También aplica realimentación negativa en la etapa driver con la salida e incluye una etapa preamplificadora.

En rigor de la verdad, la topología de la 7 mares tiene ventajas respecto a parámetros como el ancho de banda ya que al carecer de transformadores en el paso de la señal se puede obtener mejores respuesta tanto en baja frecuencia como en alta. Y eso está muy bien si se trata de un amplificador de audio de HI FI. Pero no nos olvidemos que estamos hablando de una radio, y de AM, por lo que no hay audio más allá de los 10Khz y la respuesta en baja frecuencia se encuentra también limitada por cuestiones técnicas en los transmisores. Por otro lado, el parlante también impone limitaciones en el ancho de banda. Aunque ambas hacen uso de un parlante ovalado con lo que pueden tener un rango ligeramente más extendido que con un parlante redondo.

En las versiones con FM de estas mismas radios la cuestión puede ser distinta.

En mi opinión, aumentar el ancho de banda del amplificador de audio cuando la fuente de sonido original no incluye ese rango de frecuencias no solo es inútil sino contraproducente ya que abre la posibilidad que se metan ruidos tanto de alta como de baja frecuencia que podrían limitarse si el amplificador acompaña en especificaciones al resto del circuito.

En funcionamiento, y aquí va mi subjetividad, el sonido de la Tonomac es más limpio, más grave y menos ruidoso que el de la 7 mares.

La demodulación también tiene sutiles diferencias. Aunque en ambos casos se usa un detector de envolvente con doble constante de tiempo, en el caso de la 7 mares hay un pequeño choque de RF que en teoría es mejor que la simple resistencia de la Tonomac.

Las etapas de FI tienen similitudes y diferencias. En lo que son similares es en la calidad y tipo de transformadores. En ambos casos se usan transformadores dobles, de excelente Q, y en ambos casos se usan dos etapas. Y esto no es casualidad, la calidad de una radio se determina en última instancia por su sensibilidad y selectividad, ambas determinadas por la etapa de FI. El ancho de banda de las FI, su Q, determinan la selectividad. Un Q elevado, o lo que es lo mismo, un ancho de banda angosto, darán mejor selectividad. Por supuesto, este ancho de banda no debe ser inferior a 10Khz para no recortar información de audio. En el ideal, la etapa de FI debería permitir el paso de toda señal entre 0 y 10Khz e impedir todo lo que esté por encima de ese valor. En la práctica, esto no es posible tan así en el mundo analógico (en el mundo digital la cosa cambia), por lo tanto, existen diseños que mejoran o se aproximan bastante a este ideal. El tipo de transformadores usados en ambos casos son lo que podríamos llamar un buen diseño para lograr una buena selectividad.

En lo que respecta a la sensibilidad, la misma está determinada por la ganancia de las etapas de FI. Con dos etapas activas en ambos casos la sensibilidad es prácticamente la misma.

El lector más perspicaz podría pensar entonces que cualquier radio con dos etapas de FI (como son la mayoría) tendría por lo tanto la misma sensibilidad. Sin embargo, lamento desilusionarlo, existe una relación ineludible en el mundo de la RF que dice que “el producto ganancia por ancho de banda es constante” por lo que, una radio que tenga la misma cantidad de etapas de FI con la misma ganancia en sus transistores, si sus transformadores de FI no tienen el mismo Q, o sea, tienen mayor ancho de banda, inevitablemente su sensibilidad será peor, y por la misma razón, su selectividad también.

En donde se diferencian un poco la 7 mares de la Tonomac es que en la primera el diseño ha incluido más cantidad de capacitores de filtrado con lo cual en teoría podría mejorar la estabilidad ante oscilaciones e interferencias respecto de la Tonomac.

Placa de audio y FI Tonomac Platino

En la sección de RF, nuevamente, hay similitudes y diferencias. Para empezar, la Tonomac tiene toda la sección en una placa aparte, que incluye la botonera de cambio de ondas, bobinas osciladoras y de antena, así como los transistores del oscilador y conversor. En la 7 mares todo está incluido en una única placa (salvo la fuente de alimentación).

Sector de RF Noblex 7 mares
Sector de RF Tonomac Platino
Placa de RF Tonomac Platino

Ambas radios emplean transistores separados para la función de oscilador y la de amplificador de antena, pero hasta aquí las similitudes. Mientras en la Tonomac ambos transistores son NPN, en el caso de la 7 mares, el transistor oscilador es un PNP, y esto sí es una innovación, no porque sea PNP, porque hasta ese entonces todos los transistores de germanio usados lo eran, sino porque se trata de un PNP de silicio, algo bastante raro para ese momento ya que como sabemos, la física del sólido de un transistor PNP de silicio hace que su construcción sea bastante más compleja y por ende de prestaciones más modestas que su equivalente NPN. Por lo tanto, en este punto, mi veredicto es que la Tonomac lleva las de ganar con un transistor más barato y de mejores prestaciones que el usado en la 7 mares. Sinceramente, no comprendo cuales habrán sido los motivos para esta decisión en la 7 mares.

En general, la Tonomac resuelve todo con transistores de silicio tipo NPN, lo más moderno para la época, mientras que la 7 mares hace uso tanto de transistores NPN de silicio como de los probados PNP de germanio, e inclusive, en la salida de audio, utiliza un par complementario de germanio como los AC127 y AC128. Esto hace que hoy día, sea más fácil sustituir alguno de los transistores de la Tonomac que de la 7 mares, un detalle a tener en cuenta sobre todo si somos conscientes de lo propensos a fallar, producto del paso del tiempo, que son los transistores de germanio.

Si hasta ahora no pudo ver una gran diferencia (yo tampoco lo he hecho) entonces es porque no analizamos la fuente de alimentación.

Ambas radios se pueden alimentar tanto a pilas como de la red eléctrica y, fin de las similitudes.

La 7 mares incluye un circuito estabilizador de tensión tipo serie con un transistor y diodo zener y es precisamente ahí donde está la diferencia en la cantidad de transistores entre una y otra. Pero antes de cantar la victoria veamos un poco los pros y contra de este estabilizador.

Fuente de alimentación Noblex 7 mares
Fuente de alimentación Tonomac Platino

Todos estaremos de acuerdo que tener una fuente estabilizada es mucho mejor que no tenerla, pero, ¿es necesaria?

La Tonomac tiene la fuente más básica que podamos encontrar, un rectificador de onda completa y un capacitor electrolítico de filtrado, nada más. Pero si miramos el circuito en detalle, nos encontraremos que las etapas críticas incluyen en su alimentación algún filtrado (no estabilización) a partir de resistencia y capacitor y, en rigor, la Tonomac no necesita más ya que sus etapas están bastante bien diseñadas como para tolerar un amplio rango de tensiones sin que manifiesten problemas.

En la 7 mares, la etapa de audio con su acoplamiento directo es especialmente sensible a las variaciones de tensión y aunque también podría funcionar sin una fuente estabilizada su uso está más justificado.

El problema de la estabilización en serie es que, aunque efectiva, es sumamente ineficiente en lo que respecta al consumo de energía ya que termina disipando una potencia considerable y esto se hace manifiesto cuando se las usa con pilas. La 7 mares necesita de 6 pilas (9V) para su funcionamiento mientras que la Tonomac lo hace con 4 (6V).

Por lo tanto, aquí hay un compromiso, estabilizar la tensión le otorga un funcionamiento más estable, por un lado, pero disminuye la eficiencia en el consumo energético. Personalmente, me gusta la idea del estabilizador si la radio se usara solo con la red, pero cuando se usa con pilas prefiero priorizar la eficiencia.

Conclusiones:

Como hemos visto, las diferencias parecen sutiles pero tangibles entre ambas radios cuando se las analiza desde su electrónica, pero, en el día a día, ¿Qué se puede decir?

En el aspecto exterior la 7 mares es un poco más disruptiva mientras que la Tonomac tiene un diseño más clásico y ahí la cosa va en gustos. Algo que nunca me terminó de convencer de estas y otras radios no solo argentinas sino también europeas es que incluyan en el dial el nombre de algunas emisoras capitalinas. Me parece sinceramente algo discriminativo hacia los usuarios que “no vivimos en la capital” y que jamás podremos sintonizar esas emisoras como indica el dial.

Funcionando, ambas radios tienen una sensibilidad similar pero claramente la Tonomac tiene un sonido más limpio, menos ruidoso y que, en definitiva, la hacen más agradable para escuchar largas horas.

Por otro lado, algo que realmente me produce cierta molestia de la 7 mares, es que no es una radio práctica para usar a pilas, con 6 pilas de tamaño D no es precisamente económica, mientras que la Tonomac con sus 4 pilas nos ahorra unos cuantos pesos. Y esto podría no ser algo importante, pero tengamos en cuenta que estas radios, a transistores, fueron creadas básicamente como radios portátiles por lo tanto yo lo considero un factor a tener en cuenta.

La Tonomac tiene un diseño más sencillo, estándar y probado que la 7 mares, esto en sí mismo no es ni bueno ni malo y va más en gustos personales.

Yo soy un firme partidario de la frase de que “en la sencillez está la perfección

Tonomac Super Platino
Controles y dial de la Tonomac Super Platino
Tonomac Super Platino
Interior de Tonomac Super Platino
Parlante Tonomac Super Platino
Posterior Tonomac Super Platino
Tonomac Super Platino
Tonomac Super Platino
Prueba de Tonomac Platino

Enlaces:

https://youtube.com/@VintaRadio

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  1. Excelente comentario Maestro compré una pero no le puedo sacar el ruido delinea tonomac

  2. ¡Muy buena nota! Tengo ambas radios, tanto en su versión AM como en su versión AM/FM. Sin tener la décima parte de tus conocimientos, también opino – de oído, literalmente y también en sentido figurado – que la Tonomac Super Platino suena mejor. Muchas gracias por este aporte.

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