La Noblex 7 mares, una transoceánica First Class

El podio de las radios más conocidas (y vendidas) de Argentina está integrado por la Noblex Carina, la Spica, la Noblex 7 mares y la Tonomac platino. Todo argentino mayor de 40 años estará de acuerdo conmigo en que estas radios están al nivel de la mayoría de los íconos nacionales.

El hecho que, de esas cuatro radios, tres son de origen nacional, es algo que además exalta las pasiones.

Podría haber incluido al Wincofon en este selecto grupo, pero como no es una radio (aunque hubo versiones que sí traían radio) preferí dejarlo para otra entrada. Además, el Winco es merecedor de un espacio exclusivo.

Arriba izquierda: Noblex Carina, derecha: Spica, abajo izquierda: 7 mares, derecha: Tonomac platino

La empresa Nobleza Radio fue fundada por Armando Pla, un joven apasionado por la naciente radiofonía, a mediados de 1935; era un pequeño negocio ubicado en el barrio del Abasto de Buenos Aires en el que fabricó radios eléctricas a válvulas. Su primer producto fue la radio eléctrica Noblesse, diez años después lanzó el Combinado Nobleza y en la década de 1960 empezó a fabricar y vender la Noblex Carina, como la TN2 que alcanzó más de 1.500.000 unidades vendidas. Alimentada por cuatro pilas medianas, se destacaba por su estuche de cuero marrón con las costuras a la vista y fue la competidora principal de la mítica Spica. En la década de 1970 logró un impacto de ventas con la Noblex 7 mares, una radio que superaba en ese momento a todas las de su tipo. Distinguible por una tapa que al desplegarse hacia arriba mostraba un mapa del mundo, tenía varias bandas de onda corta, controles de graves y agudos y un buen diseño en su frente metálico.

La 7 mares vino en dos versiones, la NT118 y la NT119, la primera con OL (onda larga) y 5 bandas de OC (onda corta) y la segunda, con OL, 4 banda de OC y FM.

Noblex 7 mares NT119 y NT118
Noblex 7 mares NT119 y NT118

El modelo con FM (NT119) además incluía controles de tonos agudos y graves por separado, mientras que el modelo NT118 solo tenía un control de tono general.  Y aunque exteriormente se veían muy parecidos, en su interior las diferencias eran más que notorias. El precio, por supuesto, también lo era.

Frente NT119
Frente NT118

Personalmente, he podido encontrar un patrón en las ventas de estos modelos. El modelo NT119 era más vendido en la capital y las grandes urbes mientras que en el interior del país era más vendido el modelo NT118. Supongo que esto se debe a que básicamente nadie en el interior estaba dispuesto a pagar más por una radio con FM en los 70 cuando las transmisiones de dicha banda eran inexistentes. Recordemos que la FM, aunque popular en la capital, tardó hasta bien entrados los 80 en hacerse con el interior del país. Por otro lado, la idiosincrasia de “los del interior” (y me incluyo en ellos) era de usar la radio como medio para informarnos y en ese sentido colaboraban más las bandas de OC que la FM que era poco más que un programa de “música funcional” por esas épocas.

El diseño exterior es también disruptivo. Cuando todas las radios tenían un formato “apaisado”, la 7 mares sale del molde con un formato vertical, para mi gusto, muy bien logrado. La combinación de cromados, cuero, plásticos y aluminio le da también un aspecto moderno para la época.

Como toda transoceánica que se precie, incluía un mapamundi con los husos horarios en su tapa frontal. Ésta, solía ser la primera víctima en la lista de pérdidas y roturas frecuentes de este equipo.

Tapa con el mapamundi

Para hacer un análisis del circuito es imperativo diferenciar la NT119 de la NT118.

En el caso de la NT118 estamos hablando de un receptor superheterodino con cierta sofisticación. El oscilador local cuenta con su propio transistor al igual que el mezclador lo que le da una excelente estabilidad de frecuencia frente a los receptores donde ambas funciones son encomendadas a un solo transistor. Si de transistores hablamos, nos encontraremos a lo largo del circuito tanto con transistores de germanio (como los AC, 2SB y 2SA) como con transistores de silicio (como los BF), creo yo, producto de la época, ya que a principio de los 70 los transistores de germanio eran más comunes frente a los nuevos (y en algunos casos de prestaciones inferiores) transistores de silicio.

Las etapas de FI son dos con sendos BF195. La construcción de los transformadores de FI es de excelente calidad.

El amplificador de audio es de excelente diseño con transistores de germanio de principio a fin. Algo que denota su calidad es el hecho de que a pesar de ser un push pull, no se utilizan los clásicos transformadores de driver ni de salida. Como contrapartida es necesario un transistor más. Esto sin duda tiene su beneficio en la riqueza tonal con bajos y altos mucho más definidos. El parlante de diseño ovalado ayuda al buen sonido.

No hubo ahorros en el diseño, al punto que se incluyó una sección destinada a estabilizar la tensión de alimentación. Cuando la mayoría de los receptores económicos se limitaban a incluir una fuente de alimentación compuesta de un transformador de red, un par de diodos y un capacitor, Noblex, incluyó un estabilizador con un transistor y un diodo zener que asegura los 9V necesarios para el correcto y estable desempeño de todas las etapas.

NT118 con su tapa
Exterior NT118
Placa interior NT118

Hasta aquí llegan las similitudes de circuitos en ambos modelos. La NT119, incluye una sección completamente separada para la recepción de FM. Podríamos decir que la FM es prácticamente otra radio dentro de la radio, que comparten el amplificador de audio y la fuente de alimentación, pero no mucho más. Para tomar dimensión de esto, ¡el modelo NT118 utiliza 9 transistores mientras que el NT119 necesita 19!!!

La sección de entrada de FM utiliza tres transistores separados para cada una de las funciones. Hay un transistor destinado al amplificador de RF, otro para el oscilador local y otro para el mezclador. Esto es de libro. Es todo lo que el buen diseñador debe hacer si quiere mantener una recepción estable a esas frecuencias.

Cuatro etapas de FI (¡Si cuatro!) aseguran tanto una buena ganancia como un buen Q (factor de mérito) del circuito, indispensable para poder tener una correcta sintonía de emisoras vecinas. Este detalle no es menor, y de nuevo, es lo que el manual del buen diseñador dicta. Es sorprendente y decepcionante ver como circuitos mucho más avanzados en el tiempo han abandonado estas características para llegar a la actualidad con receptores de FM donde las etapas de FI se han reducido a una sola con su consecuente empobrecimiento en el Q de recepción. Paradójicamente, una buena selectividad de FM, es mucho más importante hoy día con la polución de emisoras que hay que en 1970 cuando las podíamos contar con la palma de una mano y todas ellas estaban bien separadas y con transmisiones reguladas.

Existe además un transistor, cuya finalidad también ha caído en desuso con el tiempo, destinado al CAF (o AFC, Automatic Frecuency Control). En el esquema está señalizado como CAS (entiendo que se refiere a Control Automático de Sintonía) y tiende a confundir puesto que en AM también existe el CAS (Control Automático de Sensibilidad) pero con una función completamente diferente. La función del AFC (es la forma en la que más comúnmente se puede encontrar en la literatura) es, a partir de una tensión generada en la demodulación, realimentar al circuito de entrada de RF con la finalidad de “seguir” a la emisora ante una eventual deriva en su frecuencia. En el mundo “ideal” donde ni la emisora ni el receptor sufren deriva en su frecuencia este circuito podría no ser necesario, pero en el mundo real es muy útil.

La demodulación de FM se le encarga a un detector tipo Foster Seeley , efectivo y muy usado en esa época. Para compensar la merma en la ganancia de éste se incluye un transistor preamplificador de audio y de esta forma se iguala la señal con el receptor de AM.

Exterior NT119
Placa interior NT119
NT119 durante la calibración

Conclusiones:

En los 70 había dos radios que todos querían tener, una era la Noblex 7 mares y la otra la Tonomac platino. Ambas lo mejor de la industria electrónica local.

Tener una 7 mares era no solo sinónimo de un buen pasar económico sino también de alguien que disfrutaba de escuchar emisoras de todo el país y el mundo, no solo desde la comodidad de su casa sino también en alguna aventura de campo.

El funcionamiento de la 7 mares es impecable por donde se lo mire. El modelo NT119 sacrifica algo de selectividad en OC respecto al NT118 para darle lugar a la FM.

El funcionamiento a pilas es siempre controvertido. Con 6 pilas de tamaño D (pilas grandes) no era precisamente económica y en eso el modelo NT118 también le lleva la delantera al NT119 con un consumo un poco más reducido.

El indicador de sintonía y batería analógico que se incluye en el frente resulta ser de poca utilidad ya que al ser tan chico su indicación oscila entre 0 y 100% sin valores intermedios.

Quizás esta opinión ya no sea tan objetiva, pero en lo que respecta a recepción de AM, la Tonomac la encuentro mejor, con mejor sensibilidad y mejor sonido, sumado a que además utiliza solo 4 pilas y por ello es un poco más económica.

Ambos modelos de 7 mares
NT119 con FM
NT119 con FM
Selector de bandas y controles
Logo de Noblex
NT118 con AM y 5 bandas de OC
Parte posterior modelo NT119
Parte posterior modelo NT118
Compartimiento de pilas
Probando ambas radios

Si necesitas información para tu restauración no dejes de visitar las secciones de Esquemas o Bibliografía,  también puedes hacer una pregunta al Foro

Enlaces:

https://es.wikipedia.org/wiki/Noblex

  1. Hola Lucas, muy lindas las 7 Mares, tengo una NT119 en muy buen estado, aunque creo que necesita algun ajuste o calibración.
    Una consulta, les haces algun tratamiento a las superficies, las veo que parecen nuevas, entiendo que las restauras, como sacas las rayitas del aluminio y demas?

    Saludos
    Omar

    • Hola Omar, muchas gracias por comentar, eso anima a que otros también lo hagan.
      Las partes de aluminio normalmente vienen con un tratamiento superficial que se llama anodizado. Es un proceso que deja una capa muy fina y protectora pero también es delicada y da ese color característico mate tan agradable.
      Si hay rayas, en ese lugar el anodizado se perdió y no hay forma de recuperarlo. Por lo tanto mi consejo es que cuando compren una radio así verificar que no haya rayas profundas porque no se puede recuperar fácilmente.
      Algo que yo he intentado es pulir el aluminio, y obviamente con ello se pierde el anodizado, pasar una lija suave para imitar el tono mate del mismo y por ultimo aplicar una capa de laca mate para evitar la oxidación. El resultado es bueno aunque no llega al del anodizado. Otro problema es que perdemos las insignias y para recupéralas hay que recurrir a la serigrafía con todo el trabajo que ello implica.
      En mis restauraciones comienzo por desarmar íntegramente todas las partes de la radio, lavar con agua tibia y jabón blanco con un cepillo suave para quitar la grasitud de años sin rayar y por ultimo, el aluminio se limpia con una mescla de agua y bicarbonato de sodio, se enjuaga bien, se deja secar y listo.
      Espero que te sirva de ayuda, y cualquier duda puedes consultarme que si puedo con gusto te ayudaré

    • Consulta Lucas podre conseguir una tapa de esas rebatibles de la Noblex 7mares porque la que tuvimos en la familia tantos años y aún está le falta. Te agradezco me des alguna info o de poseer alguna si te parece venderla .gracias Mario mí direcc electrónica es pique-rep-lp@hotmail.com

      • Hola Mario, yo me he topado con el mismo problema, y siempre lo he resuelto con Mercado Libre o con los anticuarios locales, la idea es encontrar una radio que tenga esa tapa pero que no funciones o alguien que la venda por partes a un precio razonable, hay que estar atentos porque suelen aparece radios muy maltrechas que no vale la pena reparar pero que se les puede sacar alguna parte útil para la nuestra

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