Una vez más, Sangean, la empresa taiwanesa fabricante de radios Premium festeja su cumpleaños con un lanzamiento especial. Ya habíamos tenido contacto con varios de sus íconos e incluso hicimos una reseña de la WR-16SE con motivo de su 45 aniversario en donde hasta anticipamos la posible aparición de este nuevo modelo.
Y, casualmente, este es un post con algunas particularidades, por un lado, es el número 50 de Vintaradio, y, por supuesto, ¿qué mejor que celebrarlo con la edición especial 50 aniversario de Sangean, la WR-101? (o WR-55 según el mercado), por otro lado, esta radio la he adquirido no para formar parte de mi colección sino como un regalo especial “de un coleccionista a otro coleccionista”, pero en este caso de arte. En los enlaces del final les dejo un link para que conozcan más sobre este amigo y coleccionista especial.

Son pocas hoy día las empresas de electrónica masiva que se dedican a productos específicos y de nicho, de hecho, en mi mente solo está Sangean, aunque eso no quiere decir que no existan más. Naturalmente la lógica empresarial de aumentar año a año las ganancias hace que se intenten estrategias como ampliar su porfolio de productos mediante la innovación y desarrollo de nuevos y, la escalabilidad de la producción tendientes a reducir costos individuales. Esto redunda en algo que nos beneficia a todos, pero que acaba con lo exclusivo, con lo distinto. Sin embargo, Sangean no ha entrado por completo en esa estrategia, no fabrica otra cosa que no sea radios (al menos por ahora) y no compite contra los productos masivos en base a precios bajos sino en base a calidad (y obviamente diseño), aunque tampoco por ello cae en precios ridículos. Todas las radios de Sangean son de primerísima calidad e incorporan tecnologías punteras, aun en las más sencillas, con precios racionales para lo que ofrecen.
Pero yendo directamente a la WR-101 hay que decir que, aunque a primera vista estemos ante una radio común, el ojo avezado rápidamente nota que en realidad éste es un producto que destaca, ya sea tanto por el rendimiento excepcional del sintonizador como por su sorprendente calidad y potencia de audio, sin dejar de lado sus acabados y percepción general.

La electrónica del receptor está basada en el ya conocido integrado Si4835 de Skyworks Solutions Inc. que analizamos en la nota de la WR-16SE. Por mucho, este integrado, representa la mejor topología con la que actualmente podemos definir un receptor. Combina todas las ventajas del procesamiento digital de señales con una interface de operación que emula un sistema analógico tradicional. Esto contribuye a que el usuario tenga esa sensación de familiaridad y sencillez de uso aun cuando estamos frente a un circuito complejo y tecnológicamente muy avanzado.
Este integrado lo hace todo y lo hace bien, sin compromisos. La sensibilidad y selectividad de la recepción son excelentes y mucho mejor que la de los circuitos súper heterodinos habituales. Por supuesto, es esperable que al ser un circuito digital la selectividad sea muy buena, en última instancia definir un filtro en este campo es algo que trae ventajas claras, sin embargo, algo de lo que adolecen la mayoría de los sistemas digitales de recepción (como por ejemplo los incorporados en los auto radios) es que sacrifican sensibilidad. Sin embargo, aquí la misma no se ve comprometida, un filtrado inicial y amplificador de muy bajo ruido dan por superada esa limitación. Nota: sensibilidad y selectividad no son lo mismo, el primero hace referencia a la capacidad de recibir emisoras débiles o lejanas y el segundo hace referencia a la capacidad de discernir o separar emisoras contiguas que puedan solaparse.
Adicionalmente, una ventaja intrínseca de este sistema digital es que carece por completo de ajustes manuales. Atrás quedaron los días en los que debíamos calibrar etapas de frecuencia intermedia o arrastre en circuitos de antena, aquí no hay ajustes y eso garantiza un perfecto funcionamiento de por vida además de una estabilidad sin igual.
Por supuesto, algo que siempre es un desafío en los circuitos digitales, es la generación y consecuentemente aparición de ruidos. Por ejemplo, los ruidos provenientes de las señales de clock, o de la fuente de alimentación conmutada pueden ser lapidarios para la recepción en AM. Sin embargo, esos detalles han sido tenidos en cuenta de múltiples formas por el fabricante, por un lado, la electrónica desde su concepción está pensada para minimizar esa interferencia incluyendo capacitores de filtrado de excelente calidad. El montaje y layout del circuito es otro aspecto que se ha cuidado. Y, por último, aunque el gabinete es de madera, en su interior, hay todo un sistema de blindaje metálico puesto a masa.

Este integrado, el Si4835, entrega la señal de audio ya demodulada, separada en canales estéreo (aunque la radio es mono) y, como si fuese poco, normalizada en volumen, una función que la mayoría de las personas agradecerán ya que permite que todas las emisoras se escuchen al mismo volumen. En el caso de la WR-101 se incorpora una función criticada como un faltante en la WR-16SE que el integrado dispone de forma nativa, el control de tonos. De forma inteligente, ahora se incluye un único control de tonos que funciona sobre el rango medio de audio, lográndose un realce de graves y agudos en uno de los extremos o de los medios en el otro, algo que se agradece ya que permite personalizar el sonido a gusto del usuario.
Por el lado del audio, algo que certifica su característica de radio Premium, el amplificador basado en el STA540, amplificador cuádruple de 15W por canal garantiza un abundante volumen sonoro en cualquier ambiente doméstico. Pero, está claro que potencia no es lo mismo que calidad. La radio incluye dos sistemas de altavoces, uno de rango completo y un tweeter para mejor definición de agudos, amplificados por separados y controlados por un crossover activo. Esta es una configuración esperable en sistemas de audio profesional de gran potencia, pero tenerlo en una pequeña radio de mesa es todo un lujo asiático.
Algo en lo que suelen ahorrar cuando se construyen amplificadores potentes para sistemas hogareños es en los disipadores de calor. Bueno, este no es el caso, el disipador para el STA540 es generoso y más que adecuado para no sufrir sobrecalentamiento del integrado aun con un uso intensivo a potencias elevadas.

Por supuesto, como en los modelos anteriores, el gabinete oficia de reflector de bajos, algo esperable y que mejora notablemente la respuesta en baja frecuencia. Sin embargo, este Bass Reflex va un paso más allá al incluir todo un tubo o conducto de sintonía que denota que el conjunto de gabinete y especificaciones del parlante van de la mano para poder sintonizarse en una frecuencia específica, algo que debe tenerse en cuenta al momento de ubicar la radio en la habitación ya que no es lo mismo para el óptimo funcionamiento del mismo estar colocada sobre una mesa sin nada alrededor que con una pared en la parte posterior que colabore a la función del reflector.
Toda esta combinación de tecnologías, algunas propias de otro segmento del audio, dan como resultado un sonido vigoroso, abundante, limpio y con un espectro mayor de lo esperable para una radio de su tamaño. Graves y agudos se escuchan nítidamente como si estuviéramos ante un equipo de mayor tamaño.

En la parte posterior de la radio hay una variedad de conectores y controles que merecen explicación por no ser habituales en las radios hogareñas. Como buen receptor de calidad, hay sendos terminales para conectar una antena externa de AM y una toma a tierra, algo que los más exigentes agradecerán. Al igual que en modelos anteriores también contamos con el Jack para entrada de audio de línea, donde podremos conectar nuestro celular si es que no optamos por el bluetooth (estándar 5.0) y una salida para auriculares con potencia limitada. De dudosa utilidad contamos con un puerto USB C destinado a la carga de dispositivos. Por último, algo que no era necesario pero que agrega un toque a la personalización, un pequeño potenciómetro nos permite regular la intensidad de la iluminación del dial con la idea de hacerlo más armónico con la iluminación de nuestro ambiente.


Algo subjetivo, pero a mi gusto muy bien logrado es la combinación de materiales usados para su construcción. Madera, tela y metal se usan delicadamente en su exterior para dar esa sensación de calidad de la que carecen las radios cuando se abusa del plástico.
Conclusiones:
Sangean es de esas marcas poco conocidas para quienes no están en este mundillo y que hasta puede generar la suspicacia típica de los productos chinos. Sin embargo, prejuicios aparte, estamos frente a la marca líder en receptores de radio que supera con creces en calidad y prestaciones a las marcas típicas. Sin duda, cuando alguien me pregunta ¿Qué radio me puedo comprar para tal actividad? Mi primera respuesta es “mira el catálogo de Sangean” seguramente encontrarás la radio adecuada para la actividad que deseas y será de la mejor calidad, de esas que puede presumir de construcción robusta y prestaciones superiores. Nota mental: ¿debería pedir un retorno a Sangean por esto…?
Y es que lo único malo de Sangean es que al mirar el catalogo seguramente estaremos un buen tiempo decidiendo cual es el modelo que más nos gusta porque hay una variedad de diseños realmente grande. Eso y, por supuesto, algunos se pueden quejar un poco del precio, que a mi criterio está más que justificado y encuentro más razonable que otras que presumen de mayor exclusividad.
Modelos como el ATS-909X2 (que va por su tercera generación) y que espero testear en algún momento son sin lugar a duda lo mejor que se puede comprar para un uso exigente.
Pero en el caso particular de la WR-101, encuentro saludable la costumbre de lanzar modelos icónicos cada 5 años, algo que los coleccionistas adoran y que el resto del público disfrutará.
En este caso no se trata de un “restyling” como ocurrió con la WR-16SE (que es la WR-11 con algunos agregados sutiles) sino que estamos ante una radio completamente distinta, con cambios interesantes en su electrónica y un diseño exterior más que agradable con reminiscencias a los años 60.
Pero no todo es perfecto, lo reconozco, soy un poco dogmático al respecto, me gustaba cuando la fuente de alimentación era interna y construida entorno a un transformador. Sin embargo, aunque me pese, eso ya ha quedo en el pasado, las fuentes switching están por doquier y si están bien diseñadas superan en todos los aspectos a mi entrañable fuente analógica, tendré que adaptarme.









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Enlaces:
https://eu.sangean.com/es/product/wr-101-vintage-walnut
https://bmw-art-guide.com/categories/collections/collezione-taurisano

6 enero, 2026 at 05:32
Lucas te felicito por tu excelente artículo sobre Sangean. Tuve hasta hace un par de años el Sangean ATS 900x pero un día de repente dejó de funcionar, lo llevé a un experto pero no pudo repararlo por la imposibilidad de obtener componentes. Mi experiencia con él en las bandas de onda corta especialmente en banda lateral fué aceptable pero no brillante, lo encontre algo sordo incluso con antenas exteriores, en FM el rendimiento en cambio fué excelente. Me compré el pequeño Tecsun PL-330 del que ya había tenido excelentes referencias y me lleve una sorpresa increíble, una selectividad y sensibilidad para DX en onda corta extraordinaria incluyendo una gran estabilidad en banda lateral. Recibe un cordial saludo como de costumbre. Enrique
6 enero, 2026 at 09:53
Hola Enrique, como siempre tus comentarios son de lo más interesantes , me dieron ganas de probar una Tecsun así que me lo pondré como objetivo, muchas gracias y muy buen año